Los apicultores creen que habrá que
convivir con la avispa asiática
Más efectivos para retirar los nidos de
avispa asiática e incrementar la instalación de trampas a finales del invierno,
para impedir así que aniden. Esa fue la reivindicación y principal conclusión a
la que llegaron más de doscientos apicultores gallegos, que se reunieron en la
localidad pontevedresa de Tomiño para poner en común uno de los problemas que
trae en vilo al sector: la avispa invasora que ataca sus colmenas.
"La avispa asiática va a quedarse
aquí, vamos a tener que convivir con ella, así que a largo plazo también dará
problemas al sector vitivinícola y al de las frutas",
La variante de avispa asiática presente
en España (Vespa velutina nigritorax)
mide entre 2,5 a 3 centímetros -"no es de las más grandes entre los
avispones" y muestra una coloración "muy característica y
reconocible", con un abdomen completamente negro que evoluciona al naranja
en la punta y unas patas también negras o marrones oscuras en la parte próxima
al cuerpo pero naranjas en el extremo exterior.
Los pequeños apicultores, que a
diferencia de los más profesionales, "no practican la trashumancia"
durante el verano son quienes se exponen de forma mayor a ataques de la avispa
asiática, son "mucho más vulnerables".
EXPANSION
Con respecto a la expansión de
ejemplares podemos observar el caso de Gipúzkoa, donde se vieron los primeros
nidos en 2010 en torno a Donosti (San
Sebastián) e Irún. Desde allí, la avispa asiática se expandió rápidamente",
llegando a cubrir la mitad de la provincia en 2011 y la provincia al completo
en 2012, cuando fueron retirados o destruidos cerca de 1.000 nidos.
En Galicia, la avispa asiática afecta
principalmente a la zona de la Mariña Lucense y las Rías Baixas aunque también
se han visto y retirado nidos en la comarca de A Coruña. Los apicultores
alertaban esta semana de que una de cada cuatro colmenas de abejas que existen
en la comunidad ya habrían sido atacadas por esta especie de avispa.













